El derecho a la rebelión desde John Locke

Enfoque en el libro Rebelión en la Granja por George Orwell

Luisa María Cardona A.

Estudiante de Antropología. lm.cardona11@uniandes.edu.co

Abstract:

En el “Segundo tratado sobre el Gobierno Civil” John Locke indaga sobre la teoría del Estado analizando los derechos naturales y el contrato social, evitando con gracia contradicciones metodologías que recaigan en el problema de la corrupción. En este ensayo indagaremos sobre uno de los conceptos más reconocidos y complejos de esta obra: el derecho a la rebelión por medio de un análisis paralelo al reconocido cuento por George Orwell “Rebelión en la Granja”.

Palabras clave: Sociedad, rebelión, derecho

“Allí donde termina la ley empieza la tiranía” John Locke

John Locke, considerado como el padre del empirismo y del liberalismo moderno,  vivió en pleno siglo XVII inglés.  Aunque muchísimas fueron sus enseñanzas y huellas que dejó para el entendimiento actual de la política, nos enfocaremos en este ensaño a analizar su entendimiento del derecho a la rebelión. Para lo anterior repasaremos su obra “Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil”, pero también se buscará aplicar sus conocimientos a la problemática detrás de la Revolución Rusa a través del libro “Rebelión en la granja” de George Orwell, otra gran influencia inglesa del siglo XX; y de esta manera, tener un entendimiento claro del tema a tratar.

Para poder claramente el concepto de rebelión de John Locke es necesario empezar por el concepto de sociedad civil. La sociedad civil es “un estado de paz entre aquellos que de ella forman parte, los cuales han salido del estado de guerra por medio del arbitraje que han concedido al poder legislativo”[1] , en otras palabras es el momento en que se llega a un consenso (o acuerdo) de leyes que dividen el bien y el mal, lo justo y lo injusto, y así el pueblo se puede mantener unido. Para Locke este consenso debe ser lo primero que haga una sociedad, y la ruptura de este pacto justifica la rebelión.

El término rebelión ha sido matizado durante la historia; hay quienes lo ridiculizan basados en aquellos actos injustificados de vandalismo o insubordinación – refiriéndome no solo a actos políticos, pero también desde las familias o instituciones educativas – o lo que es hoy mal llamado: “mamertismo”. Está también la otra cara de la moneda, quienes han acogido la rebelión de manera no solo positiva, si no también de manera necesaria; aquellos que han sido los verdaderos revolucionarios a través de la historia. La rebelión entendida como la sublevación o resistencia ante algo o alguien[2] es la que defendida John Locke. En el capitulo XVIII  De la tiranía en el Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil, Locke dice “la tiranía es un poder que viola lo que es de derecho ; y un poder así nadie puede tenerlo legalmente.” [3] Lo que se quiere decir aquí es que se vuelve un gobierno tirano aquel en el que el líder no se rige por las leyes, leyes que desde un principio fueron acordadas por un consenso del pueblo y además hechas para buscar el bien común, y este solo busca beneficios personales guiados por sus pasiones.  Es tan grave esta falta para Locke que aquel líder que sobre pase de su poder, puede ser juzgado al igual que todos los mortales e incluso de manera más severa ya que este supuestamente posee más sabiduría para reconocer entre el bien y el mal.  Y es cuando pasa esto que Locke justifica la rebelión donde “ puede emplearse la fuerza contra otra fuerza que sea injusta o ilegal”.[4]

Ahora que se entiende los términos sociedad civil y rebelión, aplicaremos la teoría de John Locke a la crítica propuesta por George Orwell de la Revolución Rusa, para ver entonces que ambos coinciden en su pensamiento. Empezaremos con un breve resumen del contexto de la época: en 1917 se inicia la Revolución Rusa y se establece, entonces, el socialismo soviético.  Los líderes, Lenin y Trotsky, tomaron el poder mediante las armas y establecieron un Estado obrero  regidos por las ideas del marxismo; sistema que quedaría en manos de Stalin quien acogió el ideal de “socialismo en un solo país”. Con su simple mas no sencilla obra, Orwell busca ridiculizar el régimen socialista mostrando que este era realmente una tiranía[5]. El libro trata de una granja, la granja Manor, donde por consenso se llegan a 7 leyes: todo lo que camina sobre dos pies es un enemigo, todo lo que camina sobre cuatro patas, o tenga alas, es amigo, ningún animal usará ropa, ningún animal dormirá en una cama, ningún animal beberá alcohol, ningún animal matará a otro animal, todos los animales son iguales – esto es entonces lo que Locke llama sociedad civil ya que todos los animales viven en paz.

Más adelante en la historia, la paz es perturbada por los cerdos que se autoproclaman líderes por su sabiduría y, por su puesto, abusan de su poder y hacen ciertos cambios a las leyes ya establecidas: ningún animal dormirá en una cama con sábanas, ningún animal beberá alcohol en exceso, ningún animal matará a otro animal sin motivo. Ya que las leyes anteriores no son parte del pacto, y la desproporción de poder solo perturba la paz, tenemos un caso que Locke argumentaría como la disolución de la sociedad civil donde “alguien a quien el pueblo no ha designado para ello la función de hacer leyes, las estará haciendo sin autoridad; y, por consiguiente, el pueblo no estará obligado a obedecerlas”.[6] Después de esto, los cerdos queriendo ser más que los demás, empiezan a tomar costumbres de los humanos – incluso hasta el punto de socializar con ellos – y el resto de los animales se someten bajo su poder, trabajan como esclavos de producción y su paga es injusta. Al final del libro, queda entonces solo una ley: Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros. Locke estaría, diría yo, incluso molesto con el final de esta historia ya que para  él : “cuando al pueblo se le hace sufrir y se encuentra expuesto a los abusos del poder arbitrario, la rebelión tendrá lugar”[7] y sin duda abría un segundo libro donde el resto de los animales se rebelen ya que él también sustenta que, aunque es difícil convencer al pueblo de que tiene que corregir los errores declarados que tienen lugar dentro del régimen que esta acostumbrado, es esta lentitud de corrección es lo que ha dado lugar a las grandes revoluciones de la humanidad.

Locke junto a Orwell nos hacen un llamado a la reflexión de nuestra historia, ellos quizás se cuestionarían si estamos viviendo actualmente en un estado de civilidad, y no bajo una tiranía: se queda y nos dirian y mas de vivir en estado de guerra.  el cerdo se vista de humano, cerdo se queda y nos dirian y mas deseguiremos la filosofía de John Locke sobre el derecho a la rebelión, o se terminará el libro de nuestra historia con un desesperanzador final? Creo que Locke junto con la divertida alegoría creada por Orwell estarían de acuerdo con que, y me atrevo a modificar la frase, aunque el cerdo se vista de humano, cerdo se queda; y nos dirían que hay más de un animal por ahí que por su naturaleza solo quiere vivir en estado de guerra.

Bibliografía

Notas:

[1] (Locke, pp 38)

[2] (Wordreference)

[3] (Locke, pp 34)

[4] (Locke, pp 35)

[5] (Escanio, 2013)

[6] (Locke, pp 38)

[7] (Locke, pp 41)

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