Aproximaciones feministas a partir del libro V de La República

Angélica Cocomá

Estudiante de London School of Economics

am.cocoma1250@gmail.com

 

Abstract: este artículo busca responder a la pregunta ¿se puede considerar a Platón como un autor feminista a partir de una lectura de La República? Como se mostrará, esta es una pregunta difícil de responder que depende de distintas aproximaciones a La República. Reconociendo que sería más acertado hablar de feminismos, en este texto se realiza una lectura que trata de encontrar puntos en común entre Platón y un tipo de feminismo que considera que hombres y mujeres deben gozar de los mismos derechos y oportunidades, concretamente con relación a la propuesta que introduce Platón en el libro V de  La República, donde afirma que las mujeres también pueden ser guardianas. Con este fin, se presenta la posición mayoritaria que considera que Platón no debe ser considerado como un filósofo feminista, y se presentan algunos contra-argumentos para favorecer mi lectura de que sí puede ser considerado como tal.

 

Palabras clave: República, Feminismo, Igualdad de derechos

 

Según Nancy Tuana, la posición mayoritaria entre feministas consiste en afirmar que Platón debe ser considerado como un autor sexista en La República (TUANA, p, 3, 1994). Para indagar en qué medida Platón podría serlo, o no, el presente artículo seguirá el siguiente orden: en primer lugar, se expondrá el argumento principal dado en el Libro V, ya que este permite iniciar la discusión sobre si Platón puede ser considerado como un autor feminista o no. En segundo lugar, se expondrán las posturas a favor de considerar a Platón como un autor feminista y en tercer lugar, se hará referencia a las posiciones que critican la idea de identificar a Platón con el feminismo. En cuarto lugar, se harán unas breves conclusiones.

 

  1. Las mujeres guardianas

 

El argumento principal del Libro V, que ha suscitado múltiples reflexiones sobre si la propuesta de Platón es feminista, se ha denominado como la primera oleada por comentaristas como Vlastos. Este argumento consiste en afirmar que las mujeres pueden desempeñarse como guardianas en la sociedad ideal y, en este sentido, deben recibir la misma educación que los hombres para realizar esta labor.

Platón analiza una posible tensión al permitir que las mujeres realicen las mismas tareas que los hombres, dado que tienen naturalezas distintas. Previamente se ha señalado la importancia de que cada persona se dedique únicamente a una labor conforme a su naturaleza. Así, si los hombres y mujeres tienen naturalezas distintas deberían dedicarse a tareas distintas[1]. Sin embargo, Platón aclara este argumento mostrando que la contradicción es aparente ya que la diversidad e identidad de naturalezas es importante únicamente en cuanto atañe a las ocupaciones en sí (454d). Esto quiere decir que si las mujeres son más débiles en fuerza que los hombres, por ejemplo, esta diferencia en la naturaleza[2] no debe impedir que se dediquen a los mismos deberes cívicos. La naturaleza debe ser relevante en tanto afecta el oficio. Por esta razón, Platón realiza una analogía entre lo ridículo que sería impedir que los calvos sean zapateros en razón a su naturaleza de ser calvos.

Platón afirma que “(…) las dotes naturales están diseminadas indistintamente en unos y otros seres, de modo que la mujer tiene acceso por su naturaleza a todas las labores y el hombre también a todas; únicamente que la mujer es en todo más débil que el hombre” (subrayado fuera del texto)(455e). Posteriormente, da ejemplos sobre mujeres que pueden ser aptas para música, la gimnástica, o la medicina, y afirma que aquellas aptas para una labor deben ser tratadas de igual manera que los hombres aptos para esta labor. Concretamente, dice “Si empleamos a las mujeres en las mismas tareas que a los hombres, menester será darles también las mismas enseñanzas”(451e).

 

  1. Platón sí es un autor feminista

 

Frente al argumento de Platón, se expondrán los argumentos a favor de la tesis de que Platón sí puede considerarse como un autor feminista por su propuesta en el libro V. Concretamente, se analizarán argumentos de G. Vlastos, J. Annas, N. Smith y C. Reeve.

En primer lugar, Vlastos considera que Platón es feminista con su propuesta, en un sentido de feminismo liberal. Este autor entiende el feminismo como igualdad en derechos independientemente del sexo[3] (VLASTOS, p, 11, 1994). Considera que en la sociedad ideal descrita en los Libros IV al VII, la posición de las mujeres en su elite gobernadora de guardianas, es sin duda feminista. Esto, ya que Platón les confiere una serie de derechos a las mujeres que cuentan con las aptitudes para ser guardianas que le estaban restringidos a las mujeres tradicionales en Grecia[4]. De esta forma, cumple con la definición de feminismo liberal que busca dar igualdad de derechos a hombres y mujeres independientemente de su sexo.

En segundo lugar, Annas considera que lo realmente revolucionario en la propuesta de Platón consiste en la siguiente afirmación “No existe ninguna ocupación que sea propia de la mujer como tal mujer ni del varón como tal varón, sino que las dotes naturales están diseminadas indistintamente en unos y otros seres” (455d) y al decir que “El hecho de que las mujeres den a luz y los hombres engendren no es razón para que las mujeres guardianas y los hombres guardianes no se dediquen a lo mismo” (455b). De estos fragmentos se infiere que para Platón no existe ninguna ocupación relacionada con la administración de la ciudad que sea vetada para la mujer,  y  muestra que otras labores también las pueden desempeñar mujeres. Así, pueden existir mujeres doctoras (455e) mujeres guerreras, etc. (Ver 452a4, b8-c2, 453a3-4, 457a6-9, 458dl-2, 466c6-d1, 467ª1-2, 468d7-e1) (ANNAS, p, 308, 1976).

Aunque esta autora considera que el argumento de Platón sería más fuerte al mostrar que no existen labores propiamente masculinas (ANNAS, p, 309, 1976), considera que este argumento de Platón es verdaderamente revolucionario. En la actualidad aún se mantienen creencias según las cuales existen labores que únicamente pueden desempeñar las mujeres o los hombres, lo que impide la igualdad de oportunidades de ambos sexos para desempeñar cualquier tipo de tarea.

En tercer lugar, Smith afirma que la propuesta de Platón puede ser entendida desde una perspectiva feminista analizando lo que este filósofo entiende por naturaleza. Como se mostró en la exposición del argumento de Platón, el autor no considera que las naturalezas divergentes de hombres y mujeres deben prima facie determinar el tipo de tareas que estos desempeñan. La naturaleza debe ser relevante únicamente en lo que concierne a la labor y por esta razón, solo debe importar si afectan la capacidad de realizar cierta tarea.

Frente a esto, Smith considera que la naturaleza en Platón se debe entender en estrecha relación con la concepción de alma que maneja el filósofo (SMITH, p, 468, 1983). Es importante indagar sobre el concepto de naturaleza en Platón, porque al afirmar que la naturaleza de las mujeres no les impide desempeñar la tarea de guardianas, parece estar entendiendo naturaleza de una manera particular (433a)(SMITH p, 469, 1983). Smith afirma que el feminismo contemporáneo, utiliza a grandes rasgos el mismo argumento de Platón. “Como Platón, no estamos inclinados a pensar que estas diferencias (de fuerza y de tener hijos) son relevantes para las responsabilidades cívicas o políticas” (SMITH, p, 470, 1983) por lo cual, las diferencias de fuerza y diferencias biológicas no parecen ser a lo que Platón se refiere por naturaleza. Vlastos refuerza esta interpretación, según el autor, al hablar de la naturaleza no hay una referencia a la physis. Platón no consideraba, como Aristóteles, que la virtud es diferente en hombres que en mujeres “El no compartía esto porque derivó de Sócrates la visión de que la excelencia humana, intelectual y moral es unisex” (VLASTOS, p 18-20, 1994). Lo que parece ser consistente con una propuesta feminista. Autores como Lesser, además, consideran que no entender naturaleza como physis fortalece el argumento feminista porque muestra que toda discusión sobre diferencias cognitivas, físicas, raciales o en general, biológicas son inútiles (LESSER, p, 114, 1979)[5].

En (454 c-d), se establece que tanto los hombres como las mujeres pueden tener la misma φύσις (naturaleza). Según Smith, en varios diálogos de Platón se muestra su compromiso hacia una teoría de la metempsychosis, presumiblemente heredada de los Pitagóricos. Según esta teoría de la re-encarnación, las almas no tienen sexo. Así, la naturaleza de la mujer en el sentido citado por Platón no sería distinta a la del hombre, dado que ambos tienen almas sin sexo (455e). Así como un hombre puede ser musical también podría serlo una mujer. (455e, 455d y 456a)[6]. Spelman refuerza este argumento al afirmar que según la distinción cuerpo-alma en Platón, si las almas son indivisibles, eternas y únicamente contingentemente atadas a los cuerpos cambiantes, el hecho de que una persona tenga una alma de hombre o de mujer sería irrelevante para determinar su capacidad de dirigir (TUANA, p, 7, 1994).

Entonces, ¿qué es lo que determina que una persona se dedique únicamente a una labor? Para ser consecuentes con el principio de especialización que según Smith es el principio que se identifica como fuente de la justicia en el Estado (SMITH, p, 469, 1983), tienen que existir aptitudes que determinan que unas personas se dediquen a labores específicas. Considero que una interpretación coherente con la propuesta de Smith consiste en entender la naturaleza como almas sin sexo pero las aptitudes como aquello que determinan a lo que se debe dedicar cada persona. Esto, recordando que  para Platón “(…) las dotes naturales están diseminadas indistintamente en unos y otros seres, de modo que la mujer tiene acceso por su naturaleza a todas las labores y el hombre también a todas” (455e) y que Si los sexos de los hombres y de las mujeres se nos muestran sobresalientes en relación con su aptitud para algún arte u otra ocupación, reconoceremos que es necesario asignar a cada cual las suyas” (454e)[7].

Finalmente, Reeve argumenta que la propuesta de Sócrates puede extenderse a otras clases y no exclusivamente a las guardianas (REEVE, p, 130, 1997). Afirma que Sócrates dice que así como hay mujeres con unas aptitudes naturales para la carpintería (454d5-9)[8] y las aptitudes se encuentran diseminadas de igual manera por los sexos, para los productores (carpinteros, médicos, etc) de la sociedad ideal también se puede aplicar el argumento de las guardianas aunque reconoce que Platón es vago frente a este punto (REEVE, p, 132, 1997)[9].

 

  1. Platón no es un autor feminista

 

Ahora se introducirán argumentos de autores como J. Annas, Vlastos, Saxonhouse y Darling, que buscan mostrar que Platón no debe ser considerado como feminista en La República.

En primer lugar, J. Annas considera que la propuesta de Platón en La República no puede considerarse como feminista por dos razones. Por un lado, porque no tiene en cuenta los intereses ni los deseos de las mujeres y el argumento no se realiza en términos de derechos sino únicamente en búsqueda de lo más provechoso para el Estado[10] en esta medida se considera un argumento utilitarista. Por otro lado, no se tiene en cuenta las necesidades de las mujeres o si estas vivirán vidas más felices como guardianas.  Su falta de interés por el tema devela que no le preocupa cambiar el estado de cosas actual para realmente beneficiar a las mujeres (ANNAS, p, 311, 1976). Si bien, este argumento es acertado y en efecto, en la ciudad ideal no se toman en cuenta las necesidades e intereses de las mujeres es necesario precisar que tampoco se tienen en cuenta los de los hombres. Así, si un hombre o mujer tienen aptitudes para ser guardianas, parece que poco importará si preferirían dedicarse a otra labor para la cual no tienen aptitudes. Con respecto a lo que las haría más felices, Platón podría responder que dedicarse a las labores propias de sus aptitudes, tanto para hombres como para mujeres, es lo que los haría más felices.

Con respecto al segundo punto que Annas menciona, esta autora afirma que el argumento de Platón no es feminista porque no se plantea en términos de derechos y de justicia para las mujeres. Encuentra problemático que el tema de las mujeres se ponga en términos de beneficio para el Estado únicamente: “No modern feminist would argue that women should be able to do men’s jobs when this will result in greater direct benefit to the state, and otherwise stay at home” (ANNAS, p, 315, 1976). Una postura feminista debería considerar que la subordinación de un sexo es algo malo en sí mismo. En este sentido, Platón no sería feminista a diferencia de filósofos como Jhon Stuart Mill que alegaban que la subordinación era mala en sí misma.

Asimismo, la autora dice que es extraño que en un libro sobre la justicia la desigualdad de sexos no se analice en estos términos (ANNAS, p, 314, 1976).  De hecho, en (563b), cuando se analiza la igualdad o isonomía entre hombres y mujeres se analiza como una de las formas corruptas del Estado democrático. Sin embargo, desde otra interpretación, lo injusto de la isonomía sería que se trata a los iguales como desiguales. No porque las mujeres y los hombres sean desiguales por naturaleza, sino porque las aptitudes están diseminadas de tal manera que diferentes personas tienen distintas aptitudes y a todos se les daría el mismo trato (REEVE, p, 135, 1997).

Un segundo argumento en contra del feminismo en Platón ofrecido por varios autores consiste en analizar el lenguaje que utiliza Platón para referirse a las mujeres a lo largo de La República. Vlastos muestra que en su lenguaje muchas veces Platón refuerza el estereotipo de la mujer débil, irracional, pasional e incapaz. En el  Libro V en 469d-431b-c y sobre la poesía en 605d-e se evocan imágenes de  la mujer emocional y con ausencia de inteligencia. Saxonhouse es otra autora que es escéptica frente a la propuesta de las mujeres guardianas por esta misma razón. La filósofa muestra que en La República Sócrates afirma constantemente que las mujeres son más débiles[11] que los hombres (455e, 456ª, 457a), que las mujeres sucumben al llanto mientras que los hombres permanecen fuertes (388ª, 605e), y que son como los niños (431c, 557c). Las mujeres, lejos de participar en la vida política, en los libros anteriores son presentadas como provocadoras del eros sexual, el cual es visto de una manera negativa,  del cual deben abstenerse los guardianes y fundadores de la ciudad justa (Saxonhouse, p, 97, 1997).

Reeve es un comentarista que ofrece un contra-argumento frente a esta apreciación de la mujer en el lenguaje. El autor concede que la imagen que Platón representa de la mujer en La República, corresponde a estereotipos que ven a la mujer como inferior. Sin embargo, para el autor, Platón está haciendo referencia a la visión que se tiene de la mujer en la Atenas de ese entonces. No ve razones para pensar que Platón considere que esto debe ser necesariamente de esta manera. De hecho, él considera que la propuesta de Platón va encaminada a que en el Estado ideal con la educación adecuada, el rol de la mujer cambiaría radicalmente (REEVE, p, 135, 1997).

En tercer lugar, Darling afirma de manera contraria a Reeve, que el argumento de Platón no se extiende a otras mujeres en la sociedad ideal, sino que únicamente beneficia a las guardianas. Por esta razón, este sería es un argumento inconsistente con el feminismo que busca beneficiar a todas las mujeres (DARLING, p, 123, 1986). Sin embargo, este argumento puede ser problematizado. El feminismo ha sido muy criticado porque en sus agendas políticas ha buscado beneficiar únicamente a un tipo de mujeres: mujeres blancas norteamericanas de clase media-alta. Si bien, han surgido otro tipo de feminismos que buscan beneficiar a mujeres latinoamericanas, indígenas y negras, es una afirmación arriesgada decir que un proyecto que no beneficie a todas las mujeres de inmediato no debería llamarse feminista.

Esta autora también encuentra problemático que en La República se equipare a las mujeres con posesiones. En efecto, en 449c Platón afirma “Crees, por lo visto, que no advertiremos cuán a la ligera lo has tocado, diciendo, en lo relativo a mujeres e hijos, que nadie ignora cómo las cosas de los amigos han de ser comunes” (Subrayado fuera del texto). Platón hace una analogía entre las mujeres, casas privadas y otras posesiones en varios apartes de La República. Afirma que el uso exclusivo y privado de estas cosas genera envidia y descontento donde la unidad debe ser lo fundamental. Tratar a las mujeres como objetos refuerza la idea según la cual las mujeres en Grecia no tenían ningún derecho a decidir sobre quien se convertiría en su pareja sexual o con quien querían tener hijos. La diferencia es que en Platón ni los hombres ni las mujeres tienen este poder de decisión (DARLING, p, 125, 1986).

 

  1. Conclusiones

 

Para concluir, expuestos los distintos argumentos es difícil dar una respuesta clara sobre si Platón puede considerarse como un filósofo feminista. Se presentan argumentos que lo acercan a esta posición y otros que lo alejan. Sin embargo, haciendo una lectura contemporánea de La República que busque conciliar al autor con el feminismo, considero que muchos de los argumentos que considerarían a Platón como un filósofo sexista pueden ser problematizados como se mostró con algunos contra-argumentos en la tercera parte de este trabajo. También se podría hacer una lectura que busque mostrar que Platón no tiene relación alguna con el feminismo, pero esta aproximación no debe ser confundida con una lectura sexista de La República.

Según Harris Bluestone, es importante prestar atención a posibles sesgos sexistas en las traducciones y comentaristas de Platón. La reacción más común a la propuesta de Platón es entender su propuesta de las mujeres guardianas como algo contra-natural o que no merece seria consideración. Comentaristas como Ernest Baker, Allan Bloom, Benjamin Jowett y A. E. Taylor han rechazado la premisa de que la mujer da a luz debe ser irrelevante para la naturaleza de la mujer y para su excelencia individual. Cada uno ha argumentado que esta diferencia (que los hombres engendren y las mujeres den a luz) tiene profundas consecuencias en las habilidades de las mujeres, y consideran que esto fue algo ignorado por Platón  (TUANA, p, 9, 1994). Sin embargo, los argumentos de este tipo pueden resultar peligrosos. Utilizar el argumento de la biología para afirmar que las personas no deben tener acceso a ciertas oportunidades en igualdad de términos con los demás ha justificado distintos tipos de discriminación a lo largo de la historia.

Sin lugar a dudas, la propuesta de Platón de no identificar a la naturaleza con lo meramente biológico y permitir que hombres y mujeres realicen las mismas labores y reciban la misma educación (al menos ciertas mujeres) son ideas que retomará el feminismo muchos años más tarde.  Por esta razón, me inclino a pensar que Platón sí fue un pensador cercano al feminismo teniendo en cuenta su época.  Asimismo, considero que fue visionario teniendo en cuenta la época en la cual fueron concebidas estas ideas.

 

Bibliografía

 

ANNAS, J (1976). Plato’s “Republic” and Feminism. Royal Institute of Philosophy. Vol. 51, No. 197 (Jul., 1976), pp. 307-321.

DARLING, J (1986). Are Women Good Enough? Plato´s feminism re-examined. Journal of Philosophy of Education. Vol. 20, Issue 1. Pp 123-127

LESSER, H (1979) Plato’s Feminism. Royal Institute of Philosophy. Vol. 54, No. 207 (Jan., 1979), pp. 113-117

REEVE C. D (1997) The Naked Old Women in the Palaestra. pp 129-143 En : KRAUT, R (1997) Plato´s Republic. Critical Essays. Rowman & Littlefield Publishers, inc. Oxford.

PLATON (s.f.) La República. (Traducido en 1988) Madrid: Alianza.

SAXONHOUSE, A (1997) The Philosopher and the Female in the Political Thought of Plato. pp 95-115 En: KRAUT, R (1997) Plato´s Republic. Critical Essays. Rowman & Littlefield Publishers, inc. Oxford.

SMITH, N (1983). Plato and Aristotle on the Nature of Women. Journal of the History of Philosophy, Volume 21, Number 4, October 1983. Pp 467-478.

TUANA, N. (1994). Feminist interpretations of Plato. The Pennsylvania State University Press.

VLASTOS, G. Was Plato a feminist? En: TUANA, N. (1994). Feminist interpretations of Plato. The Pennsylvania State University Press.

Notas:

[1] Sócrates dice “convinimos, por lo visto, en que cada naturaleza debe dedicarse a un trabajo distinto y en que las de hombres y mujeres son diferentes, y, sin embargo, ahora decimos que estas naturalezas distintas han de tener las mismas ocupaciones” (453e)

[2] Lo que Platón entiende por naturaleza es complejo, como se mostrará posteriormente.

[3] “Equality in the rights of persons shall not be denied or abridged on account of sex” (VLASTOS, p, 11, 1994)

[4] Vlastos enumera los derechos que le eran negados a las mujeres en la Atenas pero que no le serían negados a las guardianas en la República. 1. El derecho a la educación. 2. Derecho de oportunidad vocacional: casi ninguna mujer podía acceder a los mismos trabajos que los hombres, sin embargo en cuanto a los guardianes, ambos podrían calificar para el trabajo. 3. Derecho a relaciones sexuales libres: esto era algo prohibido para las mujeres, que se borra en la clase guardiana donde pueden vivir en la misma casa y ejercer gimnasia juntos (458c). 4. Capacidad legal:  en Atenas solo los hombres tenían capacidad legal sin embargo, dentro de las guardianas ellas también tendrían esta capacidad. 5. Derecho a elegir con quien se casan: las mujeres no tenían mucho que decir sobre con quien se casaban y las relaciones sexuales fuera del matrimonio estaban estrictamente prohibidas. De hecho, menciona que las podían castigar muy severamente por adulterio mientras que esto no aplicaba para los hombres. Este doble estándar se borraría para las mujeres guardianas. 6. Derechos políticos. (VLASTOS, 1994)

 

[5] Es interesante que para algunas personas que Platón no identifique la naturaleza de la mujer con su biología puede resultar feminista y antifeminista dependiendo de la interpretación. Para autoras como Saxonhouse, que Platón no tenga en cuenta la maternidad, criar hijos y lo “propiamente biológico” de la mujer, lo hace antifeminista al dejar de lado la naturaleza de la mujer (Saxonhouse, p, 99, 1997). Sin embargo, estoy en desacuerdo con esta postura esencialista. Considerar que existe algo intrínsecamente propio de la mujer es problemático ya que muchas mujeres no se identifican con la maternidad, la crianza u otras características que se han establecido como “propias” de las mujeres.

[6] El El Timeo Platón dice explícitamente que las mujeres son la re-encarnación de los hombres que vivieron malas vidas pasadas pero SMITH dice que no se debe hacer esta comparación entre El Timeo y La República, ya que Platón parece haber cambiado de parecer frente a varios asuntos entre estos dos textos.

[7] Como afirma Darling, la propuesta de que las mujeres y hombres deben recibir la misma educación para convertirse en guardianas es revolucionaria. Platón estaba escribiendo en una sociedad donde las circunstancias aseguraban que las habilidades intelectuales de las mujeres no fueran públicamente demostradas. Aún así Platón considera que estas habilidades intelectuales estaban ahí presentes. (DARLING, p, 127, 1986).

[8] Platón afirma lo siguiente: “Ahora bien, a aquéllos (refiriéndose a los hombres) les fueron asignadas la música y la gimnástica (…) Por consiguiente, también a las mujeres habrá que introducirlas en ambas partes, e igualmente en lo relativo a la guerra; y será preciso tratarlas de la misma manera”(452a)

[9] De hecho, autores como Vlastos consideran que la propuesta de Platón únicamente aplica para las guardianas explícitamente y que por esta razón, al beneficiar únicamente a un sector de las mujeres su propuesta es realmente antifeminista. (VLASTOS, p 12, 1994)

[10] En efecto, el argumento que motiva a Platón parece que tiene que ver con lo más provechoso para el Estado. Con respecto a lo ridículo que resultaría ver a las mujeres en las Palestras, Platón dice que “cuando la experiencia (…) les demostró que era mejor desnudarse que cubrir todas esas partes, entonces lo ridículo que veían los ojos se disipó ante lo que la razón designaba como más conveniente” (452e). Lo más conveniente y lo más provechoso, es lo que permite que las mujeres reciban la misma formación que los hombres. No que las mujeres cuenten con algún derecho de igualdad o algo por el estilo.

 

[11] En (455e) dice “la mujer es en todo más débil que el varón”.

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