Filosofías feministas: construcción de pensamiento en contra de lo heteronormativo[1].

Juan David Almeyda Sarmiento

Estudiante de la Universidad Industrial de Santander.

juanalmeyda96@gmail.com

Resumen:

El presente ensayo tiene como objetivo el exponer las nociones básicas del pensamiento feminista a partir de Judith Butler, Beatriz Preciado, bell hooks entre otros autores, y ponerlas en dialogo con las respectivas problemáticas sociales que involucran la necesidad de la filosofía desde el feminismo. El texto encuentra su justificación en la necesidad de plantear un primer acercamiento a la filosofía feminista sin caer en opiniones vanas o malversaciones de terceros  en lo que respecta al modo de proceder y pensar el empoderamiento de la mujer y sus luchas en la modernidad; además, busca relacionar este tipo de pensar con la manera en que el ser humano se desenvuelve en el mundo para poder entender el fenómeno de la heteronormatividad y sus repercusiones políticas, culturales y sociales  en los sujetos que habitan la tierra.

Palabras Clave: feminismo, heteronormatividad, filosofía feminista, estudios de género, lucha feminista.

Abstract:

The objective of this essay is to expose the basic notions of feminist thought from Judith Butler, Beatriz Preciado, bell hooks among other authors, and to put them in dialogue with the respective social problems that involve the need for philosophy from feminism. The text finds its justification in the need to propose a first approach to the feminist philosophy without falling into vain opinions or misappropriations of third parties regarding the way of proceeding and thinking about the empowerment of women and their struggles in modernity; also, it seeks to relate this type of thinking with the way in which the human being unfolds in the world to understand the phenomenon of heteronormativity and its political, cultural and social repercussions on the subjects that inhabit the earth.

Keywords: feminism, heteronormativity, feminist philosophy, gender studies, feminist struggle.

Introducción:

“y todavía le sonrío para que me crea: si es como la felicidad sentirle las piernas bajo las cobijas….Dios debe estar mirándonos arriba: como un espejo en el techo…. pero Leonardo me abraza, así que no siento miedo” (Molano, 1992, pág. 61)

La sociedad moderna cuenta con la ventaja de tener la información a disposición en todo momento, este fenómeno ha permitido construir un pensamiento más articulado a partir de la base de datos disponible en la web véase por ejemplo la Biblioteca Digital Feminista Ofelia Uribe de Acosta (Universidad Nacional de Colombia). Biblioteca perteneciente a UNAL (Universidad Nacional de Colombia) que contiene información pertinente en la estructuración del pensamiento feminista y los estudios de género. Ahora bien, este trabajo constituye una combinación de una serie de documentos y ponencias entre las que se encuentran autoras como lo son: Judith Butler, Michael Warner, Beatriz Preciado, bell looks entre otros; autores que constituyen en forma general las bases del pensamiento feminista que aquí se presencia.

Siendo así, se construye este texto bajo la estructura siguiente, cabe resaltar el orden acá presente no da importancia alguna al que se encuentre de primero o último, su orden no fue hecho bajo ningún parámetro en especial, lo que sí busca es recopilar los temas que permitan una idea general de lo que abarca el pensamiento feminista y su lucha contra lo heteronormativo y la hegemonía del género en la sociedad. Sentado lo anterior, la primera parte gira en torno al termino de lo heteronormativo y la construcción de lo heterosexual y lo homosexual; luego, se trabajara la teoría queer en manos de Beatriz Preciado; en un tercer momento, se  trata la cultura afro y su lucha desde esta comunidad frente a lo heternormativo y el género dominante, en la siguiente sección del texto se introducen problemáticas como lo son lo heteronormativo como normalizado y el  género y la política.

  1. Frente lo heteronormativo y lo heterosexual: La homosexualidad.

La heterosexualidad se construye como un sistema binario tal y como lo afirma Butler: “La hipótesis de un sistema binario de géneros sostiene de manera implícita la idea de una relación mimética entre género y sexo, en la cual el género refleja al sexo o, de lo contrario, está limitado por él” (Butler, 1990, pág. 54). Se ve como la heterosexualidad se limita así misma por ser un elemento que liga de manera obligada el sexo con el género, dos elementos que los estudios de género han investigado para entenderlos como dos componentes separados el uno del otro. Se busca, en el caso del género, que la interpretación de los conceptos de género y sexo sea ambigua: “Además, aunque los sexos parezcan ser claramente binarios en su morfología y constitución (lo que tendrá que ponerse en duda), no hay ningún motivo para creer que también los géneros seguirán siendo sólo dos” (Butler, 1990, pág. 54).

La homosexualidad, se define de manera literal, según la  Real Academia Española,  como: “Inclinación erótica hacia individuos del mismo sexo” (RAE, 2001), la noción de homosexualidad plantea la ambigüedad de dicho concepto de genero con relación al sexo y una mayor profundidad en el estudio por entender todos los procesos que se atraviesan al hablar de homosexualidad, siendo la construcción social de esta sexualidad la que permite afirmar la ambigüedad de la misma:

“Cuando la condición construida de genero  teoriza como algo completamente independiente del sexo, el género mismo pasa a ser un artificio ambiguo, con el resultado de que hombre masculino pueden significar tanto un cuerpo de mujer como uno de hombre, y mujer y femenino tanto uno de hombre como uno de mujer” (Butler, 1990, págs. 54-55)

Butler, plantea dicha ambigüedad de manera sublime, resaltando la importancia de la ambigüedad del término género y de su independencia del sexo, la homosexualidad se fundamenta bajo ese argumento y es con esta misma que la imposición social toma gran impacto en la construcción del individuo como persona independiente:

“En algunos estudios, la afirmación de que el  género está construido sugiere cierto determinismo de significados de género inscritos en cuerpos anatómicamente diferenciados, y se cree que esos cuerpos son receptores pasivos de una ley cultural inevitable. Cuando la «cultura» pertinente que «construye» el género se entiende en función de dicha ley o conjunto de leyes, entonces parece que el género es tan preciso y fijo como lo era bajo la afirmación de que «biología es destino». En tal caso, la cultura, y no la biología, se convierte en destino” (Butler, 1990, pág. 57).

Una vez definido lo que se entiende por  homosexualidad y heterosexualidad, se  abre un debate respecto al control que ejerce la heterosexualidad y la necesidad de una sexualidad binaria  fundamentada en un derecho divino o natural, donde se afirma que no se debe de ir en contra de la naturaleza debido a las consecuencias que esto generaría en la sociedad, en este caso la colombiana:

“Vale la pena recordar que la libertad no debe invocarse para legitimar conductas contrarias al orden natural, a la razón y a la justicia; hacerlo constituye un grave atentado contra la familia, la moral pública y el bien común. Su aprobación, a no dudarlo, repercutiría de un modo nefasto en la ya frágil cohesión social de la Nación” (Gómez, 2009, pág. 17)

Es en este momento donde la heteronormatividad se plantea como una realidad fuerte en el estado colombiano, siendo esta heteronormatividad entendida como: “conjunto de las relaciones de poder por medio del cual la sexualidad se normaliza y se reglamenta en nuestra cultura y las relaciones heterosexuales idealizadas se institucionalizan y se equiparan con lo que significa ser humano” (Warner, 1993, pág. vii-xxxi.).

  1. Teoría de los “anormales”, multitudes queer:

La construcción del género y de una identidad con el mismo, construye no solo la principal arma de la hegemonía política que elimina a toda diversidad que se salga de la tangente de lo “normal”, si no que, también constituye la base del pensamiento heteronormativo: “El discurso sobre naturaleza y cultura suele representar a la naturaleza como femenina, que debe subordinarse a una cultura que constantemente se representa  como masculina activa y abstracta.” (Butler, 1990, pág. 104).

Es entonces bajo el marco de la biopolítica que se construye a la sexualidad como un elemento que debe ser dominado y debe pasar por una normatividad para ser el objeto de control que utilizan las instituciones para el control de la población, estableciendo una única sexualidad válida para la misma población, siendo esta la heterosexualidad y la identidad de género la herramienta de aplicar esta de forma efectiva en la sociedad, ahora bien la construcción de lo masculino y lo femenino permite implantar la idea de género a partir de lo biológico, idea que ha sido fielmente implantada y naturalizada en los sujetos de la sociedad:

“La sexopolítica es una de las formas dominantes de la acción biopolítica en el capitalismo contemporáneo. Con ella el sexo (los órganos llamados « sexuales », las prácticas sexuales y también los códigos de la masculinidad y de la feminidad, las identidades sexuales normales y desviadas) forma parte de los cálculos del poder, haciendo de los discursos sobre el sexo y de las tecnologías de normalización de las identidades sexuales un agente de control sobre la vida”. (Preciado, 2003, pág. 1)

Bajo la idea de la construcción del género de forma biológica, se implantan formas de vida necesarias para la subsistencia del sistema binario de género, entre ellas la familia y más aún el matrimonio, siendo estas herramientas utilizadas por las instituciones para la regulación del sujeto, dotando por ejemplo al matrimonio de características heteronormativas, donde se incita a la forma correcta de desarrollar la personalidad para seguir implantando la construcción binaria del género: “En lo que respecta al matrimonio lo denota como aquella aberración defendida por el estado y la iglesia para legitimar  la soberanía del hombre sobre la mujer”. (Mendoza, 2016, págs. 3-4)

De lo negro a lo afro:

Cuando se habla de lo afro se refiere a: “resignificación y redignificación de los ancestros y de sus descendientes en el presente, no es simplemente un reencuentro con el pasado sino un reto ante el futuro para su posicionamiento e interlocución con lo local, lo nacional, lo global y lo periférico” (AECID y SED, 2009, pág. 56)[2] es con este término que se busca un cambio en el  discurso de la identidad afrocolombiana, creando un término que representa la identidad y el peso histórico-cultural que trae consigo el pertenecer a esta comunidad, esto pues el término que más se ha construido raíces en el contexto colombiano ha sido el de “negro”.

Este término peyorativo al color de piel del sujeto cuyo peso histórico hace referencia al pasado de esclavitud que sufrieron las comunidades afro en la época colonial: “De esta forma el desplazamiento discursivo del sustantivo negro al término afro replantea el lugar de representación de la “gente negra” desde el sistema y orden de la sociedad colonial esclavista, ya que se considera que esta nominación adjetiva a la persona humana y la estigmatiza, reduciéndola al color de su piel y a su racialización, generando estereotipos de  subordinación” (AECID y SID, 2009, pág. 54).

La carga histórica que viene con dicha palabra es un ejemplo de cómo esta discriminación racial construida en la época colonial ha permanecido en la sociedad colombiana, ahora bien, con este ejemplo se ligan otros conceptos a tener en cuenta como lo es la diferencia racial. Este último término, heredado por las costumbres coloniales, construye una relación superioridad/inferioridad a partir de un concepto de color o etnia específico construyendo una jerarquización basada en el color de piel del sujeto,  jerarquización donde se posesiona al afro en la última posición: “Es a partir de la diferenciación racial que se establece la categoría de superioridad/ inferioridad, con la cual las y los maestros en la escuela identifican a los y las estudiantes afros de los no afros. Y es aquí donde el concepto del color, complementa la categoría de inferioridad por ser el signo más visible de los rasgos físicos con los que se identifica al “otro” ”. (AECID y SID, 2009, pág. 44).

La necesidad de resignificación de la población afro la menciona bell hooks[3]:

“en un contexto político y militar de estado de excepción generalizado, de pánico mediático globalizado y en tiempo real; de naturalización de la precarización de la existencia, de tal modo que derechos sociales básicos se transforman en responsabilidades individuales; en situaciones paradójicas en que se exalta el consumo de lo diferente y lo exótico, al tiempo que se rechazan las diferencias y proliferan los conflictos culturales y los racismos; en un mundo en el que las violencias globales de género y sexualidad se convierten en agendas secundarias siempre aplazadas”. (hooks, 2004, pág. 16)

Es con lo anterior, que el concepto de afro busca construir una resignificación de su cultura y su identidad como comunidad fuera del marco “común” ya establecido, lo cual permea en la misma lucha que el feminismo, una lucha que es busca la liberación de los estigmas y estereotipos impuestos por el sistema heteronormativo, que construye sus ideales: “Identifican la representación del buen ciudadano como varón blanco heterosexual que consume y paga sus impuestos, frente a las figuras de la mujer negra dependiente que se aprovecha de los servicios sociales,  y  los varones negros  asociados a la delincuencia” (hooks, 2004, pág. 15).

Sentado lo anterior, se puede ver que la lucha feminista abarca más que únicamente a la mujer, sino que, constituye también la lucha de las minorías sexuales, la heterosexual, la afro, la indígena Etc. Pues son todas estas las afectadas por el marco heteronormativo que construye el sistema binario de género y el control de la población a partir del mismo marco heteronomativo.

Construcción frente al pensamiento de Butler:

Lo heteronormativo es un elemento que se encuentra presente en la totalidad en la sociedad y que es ahora un concepto con un pasado histórico que ha permeado y ha echado raíces en la sociedad moderna en todos sus ámbitos desde la política pasando por la educación, la cultura etc.

Todo lo anterior con el objetivo de ejercer control sobre el sujeto y lo que este representa, en una función de poder es la biopolítica la encargada de administrar esta heteronormatividad desde un biopoder: “Cuestionando su concepción de la política según la cual el biopoder sólo produce disciplinas de normalización y determina formas de subjetivación”. (Preciado, 2003, pág. 2)

Ahora bien, con Butler encontramos una crítica contundente al modero hegemónico heteronormativo dominante, la autora demuestra su inconformidad con esta heteronormatividad y construye un pensamiento en respuesta a la crisis de género que sufre la sociedad frente a lo heteronormativo y sus elementos de control:

“La relación binaria entre cultura y naturaleza fomenta una relación jerárquica en la que la primera libremente «exige» un significado a la segunda y, por ese motivo, la conviene en un «Otro» que se adecua a sus propios usos ilimitados, protegiendo la idealidad del significante y la estructura de significación sobre el modelo de dominación” (Butler, 1990, pág. 104)

Y es la matriz heterosexual la que construye lo prohibido frente a lo sexualmente diverso y lo que ayuda a complementar la construcción de una idea biológica de sexualidad, es por medio de la imposición de una identidad de género que se construye la condición reproductora de la sexualidad y se fomenta el estado de bienestar al estar dentro de la matriz heterosexual: “Este problema es producto de una matriz que abarca todo deseo que los individuos de cualquier sexo o género sienten por las mujeres sosteniendo que tiene su raíz en una posición heterosexual masculina” (Butler, 1990, pág. 130).

Es bajo el marco de la matriz heteronormativa que la construcción de las condiciones de represión de la diversidad sexual se construye y fundamentan puesto que las instituciones en sus funciones de elementos de control utilizan esto para aumentar su control sobre los sujetos con elementos como el matrimonio: “el poder normalizador del estado queda muy claro cuando consideramos la forma en que los continuos dilemas sobre el parentesco condicionan y limitan las condiciones de debate frente al matrimonio” (Butler, 2004, págs. 5-6).

La autora estadounidense, presenta una fuerte crítica a las condiciones que impone la hegemonía de la heteronormatividad y es en sus obras resalta lo amenazante que es para la lucha de la diversidad sexual y como es la principal herramienta de la biopolítica en tanto que elemento de construcción de la identidad sexual  que se encuentra condicionado por las categorías de genero impuestas por la sociedad, donde el género se basa en condiciones estereotípicas y donde la mejor condición existente es ser hombre blanco, heterosexual, religioso, clase alta-media.

Política de los anormales:

Preciado construye su pensamiento frente a la heteronormatividad de forma parecida a la hecha por Butler, haciendo un fuerte hincapié en la amenaza que representa la heteronormatividad en la construcción de políticas queer o bien políticas de las minorías sexuales, considerando lo queer como la subversión del género  de la sociedad oprimida frente a la heteronormatividad latente en las áreas de la sociedad:

“La sexopolítica es una de las formas dominantes de la acción biopolítica en el capitalismo contemporáneo. Con ella el sexo las prácticas sexuales y también los códigos de la masculinidad y de la feminidad, las identidades sexuales normales y desviadas) forma parte de los cálculos del poder, haciendo de los discursos sobre el sexo y de las tecnologías de normalización de las identidades sexuales un agente de control sobre la vida” (Preciado, 2003, pág. 1)

La construcción de estas políticas queer permite fundamentar la lucha por la diversidad sexual en la sociedad, para ello, la desarticulación de lo heteronormativo es una necesidad, pues mientras ese mecanismo de control exista la diversidad sexual en una sociedad no se lograra en plenitud y siempre podría volver como mecanismo de control a querer dominar al sujeto, pero, mientras la lucha por desarticular lo heteronomativo sigue en pie  lo queer se pone en la primera línea por la desterritorización del cuerpo: “Toda sexualidad implica siempre una territorialización” (Preciado, 2003, pág. 4)

Es necesaria esta lucha por medio de las políticas queer la cual busca la desterritorialización de dichas políticas, se imponen estas políticas queer como  el rechazo a lo “normal” y la normalización del cuerpo por parte de la heteronormatividad. Es con dichas políticas queer que se construye un acto subversivo de género donde las minorías sexuales cansadas de las necesidades y los sufragios que sufren frente a un sistema opresor, responden en pos de sus derechos como seres humanos:

“Este proceso de “desterritorialización” del cuerpo supone una resistencia a los procesos de llegar ser “normal”. El hecho de que haya tecnologías precisas de producción de cuerpos “normales “o de normalización de los géneros no conlleva un determinismo ni una imposibilidad de acción política” (Preciado, 2003, pág. 5).

Es entonces Preciado una autora influenciada por Butler y que busca la desarticulación de la heteronormatividad y el control que esta conlleva como una herramienta institucional. Ambas autoras concuerdan en sus posiciones frente a la heteronormatividad, bien Preciado al ser influenciada por Butler refleja dicha influencia en su crítica, considerando este elemento de control como nocivo para la sociedad diversa, las bases de la sociedad moderna fundamentadas bajo esta heteronormatividad hegemónica ha construido un discurso que fundamenta interpretación binaria de género, las autoras construyen una crítica que funciona como un acto subversivo y como herramienta contra el control heteronormativo.

El discurso constituye  la base del argumento de las minorías sexuales. La necesidad de desarticular el sistema heteronormativo parte de toda diversidad sexual y debe hacerse desde estos actos subversivos de género y constituye la principal fuente dela lucha y la revolución de las diversidades sexuales: “Reclamando la libertad sexual, quieren, sencillamente, la posibilidad para todo individuo de disponer a su antojo y durante las circunstancias de su vida sexual. Según las calificaciones de temperamento, sentimiento o razón que le son peculiares- su vida sexual” (Armand, 1907, página 12).

La libertad que nace de la desarticulación de esta heteronormatividad debería de ser la base de la sociedad moderna, esto como una característica natural a todo sujeto del a sociedad hoy día, pero las instituciones tienen el deber de sujetar al sujeto por medio de la necesidad de trabajar, pagar impuesto y mantenerse en la sociedad, la familia y la necesidad de construir un núcleo familiar por medio del matrimonio, que es una de las herramientas de la heteronormatividad para controlar, constituyen la base del control heteronormativo, de ahí la necesidad de mantenerlos.

Conclusiones:

Finalmente queda por decir que la lucha del feminismo es, en sí misma, una subversión a lo heteronormativo, busca una liberación sexual que no amarre al sujeto a las conductas normativas y de control impuestas por las instituciones e influenciadas por un sistema neoliberal que busca la regulación de los sujetos y la construcción de los mismos en seres de producción y técnica sin profundidad en el conocimiento profesional, donde cabe recalcar la lucha por una educación igual de diversa: “una educación sexual íntegra y acorde a las particularidades de cada grupo de individuos, lo que da cabida a la libertad sexual consciente y responsable que brinda la posibilidad a cada individuo de manifestar sus deseos, pasiones y expectativas reales” (Mendoza, 2016, pág. 6).

Es en esta lucha donde se da la liberación del sujeto como un ser capaz de decidir sobre su cuerpo, personalidad y sexualidad. Es a través de las filosofías feministas que se hace subversión al control sexual y a la heteronormatividad impuesta: “esta postura política también es una consecuencia del malestar social, los abusos y los atropellos que en particular padecían las mujeres, del cual fueron conscientes y decidieron luchar ante su lamentable condición en el ámbito laboral” (Mendoza, 2016, págs. 2-3). Es entonces, este pensamiento la base de la inconformidad, que no debe relegarse a un segundo plano y debe de tomar alternativas en el asunto, notando que si el sistema  neoliberal es aquel encargado de la capitalización del cuerpo.

Ahora bien, en torno al feminismo la construcción de saber es constante y debe ser de esta manera, pues las problemáticas que abarca son de nivel social y deben tener una pronta solución para darle a la misma sociedad una forma de llevar la vida de mejor manera, lo anterior,  a su vez, para evitar los malestares sociales que se forman bajo lo construido en lo heteronormativo, que va desde suicidios hasta homicidios impunes.

Bibliografía

Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y Secretaría de Educación Distrital (2009). Investigando el racismo y la discriminación racial en la escuela. Bogóta: Distribucion gratuita.

Butler, J. (1990). Género en disputa. New York: Routledge .

Butler, J. (2004). ¿El parentesco es siempre de antemano heterosexual? En J. Butler, Undoing Gender (págs. 102-130). New York: Routledge.

Universidad Nacional de Colombia. Universidad Nacional de Colombia: Repositorio institucional UN. Recuperado el 17 de Marzo de 2016, de http://www.bdigital.unal.edu.co/view/divisions/bib=5Fest=5Ffem=5Fgen/

Gómez, M. (2009). De las heterosexualidades obligatorias a los parentescos alternativos:reflexiones sobre el caso colombiano. Bogotá.

hooks, b. (2004). Mujeres negras. Dar forma a la teoría feminista. En G. Anzaldúa, J. Alexander, A. Brah, K. Bhavnani, M. Coulson, b. hooks, A. Levins, C. Sandoval. Otras inapropiables: feminismos desde las fronteras (H. Fernández, R. Macho, Á. Salcedo y M. Serrano, Trad., págs. 33-50). Madrid: Editorial Traficantes de Sueños.

Mendoza, R. (10 de Marzo de 2016). La lucha feminista desde el anarquismo. Bucaramanga, Colombia.

Molano, F. (1992). Un beso de Dick. Medellín: Fundación Camara de Comercio de Medellín para la Investigación y la Cultura.

Preciado, B. (2003). Multitudes queer. Revista Multitudes, 157-166.

Real Académica Española. (2001). Diccionario de la Real Academia de la lengua Española. Madrid: Real Academia Española.

Warner, M. (1993). Fear of a Queer Planet. London: University of Minnesota Press.

Notas:

[1] Juan David Almeyda Sarmiento, estudiante de la Universidad Industrial de Santander. Correo electrónico: juanalmeyda96@gmail.com

[2] Entiéndase debidamente AECID: Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y SID: Secretaría de Educación Distrital

[3] La no utilización de la gramática para este nombre es a petición de la autora, la cual insiste en que su nombre no debe poseer letras mayúsculas a modo de disidencia lingüística.

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